Siendo, se es. La tesis de Parménides

A comienzos del siglo VI antes de Cristo, en algunas ciudades griegas de Jonia, ciertos "técnicos" (astrónomos, matemáticos, médicos) comenzaron a observar sus objetos de estudio desde una perspectiva diferente, que paulatinamente se llamó "filosofía". Astros, números, pacientes, que eran lo que eran, fueron considerados "entes" (o sea, "cosas" que son) y los "técnicos" mencionados comenzaron a preguntarse qué había en ellos que los hacía "ser". Y las respuestas fueron múltiples: elementos primordiales, átomos, equilibro de fuerzas, etc. Un siglo después de estos primeros pasos de la filosofía, un ciudadano de Elea, Parménides, decidió privilegiar una experiencia "previa": antes de cuestionar el fundamento de los "entes" debe admitirse que hay entes (o sea, "cosas") y, si hay entes, es porque hay algo que los hace ser. Este hecho de ser, suerte de fuerza dinámica que traza el límite entre lo que es, que la asume, y la nada, que la ignora (y por eso es... "nada"), es el objeto del tratado de filosofía que Parménides presentó en forma de un poema didáctico. Consciente de que todos deben admitir que si son, es porque están siendo y que si están siendo, es porque hay ser, Parménides eligió un medio expresivo fácil de memorizar: la poesía. Su poema es una presentación exhaustiva de la fuerza indudable e innegable del hecho de ser y de la debilidad de toda teoría que pretenda negarla. Los pasajes que han llegado hasta nosotros han revolucionado la historia de la filosofía. Si su poema se hubiese conservado intacto, seguramente la historia intelectual de nuestro Occidente sería diferente.
Ficha Técnica
Lugar de edición: Buenos Aires
Fecha de edición: 01/09/2013

Siendo, se es. La tesis de Parménides
$370,00
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A comienzos del siglo VI antes de Cristo, en algunas ciudades griegas de Jonia, ciertos "técnicos" (astrónomos, matemáticos, médicos) comenzaron a observar sus objetos de estudio desde una perspectiva diferente, que paulatinamente se llamó "filosofía". Astros, números, pacientes, que eran lo que eran, fueron considerados "entes" (o sea, "cosas" que son) y los "técnicos" mencionados comenzaron a preguntarse qué había en ellos que los hacía "ser". Y las respuestas fueron múltiples: elementos primordiales, átomos, equilibro de fuerzas, etc. Un siglo después de estos primeros pasos de la filosofía, un ciudadano de Elea, Parménides, decidió privilegiar una experiencia "previa": antes de cuestionar el fundamento de los "entes" debe admitirse que hay entes (o sea, "cosas") y, si hay entes, es porque hay algo que los hace ser. Este hecho de ser, suerte de fuerza dinámica que traza el límite entre lo que es, que la asume, y la nada, que la ignora (y por eso es... "nada"), es el objeto del tratado de filosofía que Parménides presentó en forma de un poema didáctico. Consciente de que todos deben admitir que si son, es porque están siendo y que si están siendo, es porque hay ser, Parménides eligió un medio expresivo fácil de memorizar: la poesía. Su poema es una presentación exhaustiva de la fuerza indudable e innegable del hecho de ser y de la debilidad de toda teoría que pretenda negarla. Los pasajes que han llegado hasta nosotros han revolucionado la historia de la filosofía. Si su poema se hubiese conservado intacto, seguramente la historia intelectual de nuestro Occidente sería diferente.
Ficha Técnica
Lugar de edición: Buenos Aires
Fecha de edición: 01/09/2013