Yo soy porteño

Guión de television - Conforman esta edición de Clásicos Argentores dos guiones de Yo soy porteño correspondientes a la temporada 1965: "La música de Canaro" y "El inflexible". EL programa, un éxito que duró cinco años en la pantalla chica, surgió de la asociación de un talentoso director, David Stivel, con un eficaz y fecundo guionista: Gius."La música de Canaro" es un tributo al Buenos Aires de otros tiempos representado en la música y en las letras de una figura emblemática del tango. "El inflexible" plantea, en medio de una trama de enredos amorosos, el conflicto generacional entre los padres fanáticos del tango y los valses, y los hijos que se vuelcan a la nueva múscia: el fox trot. Cuatro décadas antes del primado del costumbrismo en las mediciones de audiencia, Gius hizo de la porteñidad un culto y le dio al tango un sabor televisivo único, sazonado de humor y de sana nostalgia. Paradójicamente, un programa que tomaba en solfa el tango y jugaba burlonamente con cierto anquilosamiento terminó rejuveneciendo un género que parecía haber quedado atrás e hizo que el público comenzara a ver de nuevo con afecto aquel acervo musical. Los textos que integran esta edición sirven como cabal muestra de lo que "Yo soy porteno" significó a la distancia. Y acreditan, sin ninguna duda, la condición de clásico de su autor.
Ficha Técnica

Lugar de edición: Buenos Aires
Año de edición: 01/03/2000

Yo soy porteño
$174,00
Cantidad
Yo soy porteño $174,00

Guión de television - Conforman esta edición de Clásicos Argentores dos guiones de Yo soy porteño correspondientes a la temporada 1965: "La música de Canaro" y "El inflexible". EL programa, un éxito que duró cinco años en la pantalla chica, surgió de la asociación de un talentoso director, David Stivel, con un eficaz y fecundo guionista: Gius."La música de Canaro" es un tributo al Buenos Aires de otros tiempos representado en la música y en las letras de una figura emblemática del tango. "El inflexible" plantea, en medio de una trama de enredos amorosos, el conflicto generacional entre los padres fanáticos del tango y los valses, y los hijos que se vuelcan a la nueva múscia: el fox trot. Cuatro décadas antes del primado del costumbrismo en las mediciones de audiencia, Gius hizo de la porteñidad un culto y le dio al tango un sabor televisivo único, sazonado de humor y de sana nostalgia. Paradójicamente, un programa que tomaba en solfa el tango y jugaba burlonamente con cierto anquilosamiento terminó rejuveneciendo un género que parecía haber quedado atrás e hizo que el público comenzara a ver de nuevo con afecto aquel acervo musical. Los textos que integran esta edición sirven como cabal muestra de lo que "Yo soy porteno" significó a la distancia. Y acreditan, sin ninguna duda, la condición de clásico de su autor.
Ficha Técnica

Lugar de edición: Buenos Aires
Año de edición: 01/03/2000